La Teleasistencia domiciliaria es un servicio que, a través de la línea telefónica y otros servicios de comunicación específicos, nos permite a las personas mayores o personas discapacitadas comunicar con un centro atendido por gente capacitados para dar respuesta a cualquier necesidad, desde crisis personales, sociales o médicas, accidentes domésticos, seguimiento permanente desde el centro de atención mediante llamadas telefónicas periódicas, movilización de recursos ante situaciones de emergencia e incluso agenda para recordarnos datos sobre toma de medicaciones, realización de gestiones, etc...
Todo ello consiguiendo que la persona permanezca en su propio hogar el máximo tiempo posible.
Para entrar dentro de este programa de la Seguridad Social es necesario ser mayor de 65 años o discapacitado en situación de riesgo psicosocial o físico, no padecer trastornos mentales graves, incluida la demencia senil, ni deficiencias importantes de audición y/o expresión oral. Además es necesario disponer de suministro eléctrico y línea telefónica.
Los beneficiarios dispondrán de una unidad de control remoto que le permitirá estar siempre interconectado y opcionalmente, una unidad móvil puede complementar los servicios prestados desde el centro de atención. Se trata de un dispositivo electrónico en forma de medallón, o de reloj pulsera conectado a la red telefónica
Actualmente más de 45.000 personas (ancianos y discapacitados) disponen en sus hogares de terminales de este servicio que les garantiza la atención inmediata los 365 días del año.
El programa está implantado en Andalucía, Aragón, Asturias, Baleares, Cantabria, Castilla y León, Extremadura, Murcia, Valencia y Melilla, pero muchas otras comunidades y ayuntamientos ofrecen servicios de teleasistencia o seguimiento de la tercera edad.
Además de la Cruz Roja, ONGs y cooperativas de atención especializada, muchas empresas privadas prestan servicios a personas mayores en su domicilio las 24 horas del día; que en este caso se debe pagar mediante una tarifa fija por la instalación del sistema y el mantenimiento del servicio.
La Ayuda a Domicilio es otra posibilidad para gente con limitaciones; supone cuidado y atención personal, limpieza de la casa, tareas domésticas como hacer la compra, lavar, planchar, etc.
Para solicitar estos servicios lo habitual es recurrir al ayuntamiento de la localidad de residencia, donde te informarán de las condiciones y requisitos necesarios.
Además, iniciativas como El Teléfono Dorado: 900 22 22 23, de Mensajeros de la Paz, pone a disposición de todos los ancianos a alguien dispuesto a escuchar. Todos los días de 10:00 a 20:00 h, mas de cien voluntarios atenderán tus llamadas para que no te sientas solo y cuentes tus alegrías y tus penas. Porque nadie está solo.